martes, 3 de enero de 2012

Otro año

Bueno, hace tiempo de mi ultima entrada. Decir que ya no tengo problemas con mi tobillo lesionado por culpa de ese camión verde... y que ya no necesito la ayuda de viejecitas para salir airoso de las situaciones conflictivas.

En cuanto al blog, solo puedo pedir perdón por no tener tiempo para actualizarlo. Estas navidades estoy pasandolas canutas debido a tanto evento con Teatro de Bolsillo por tercera vez... hemos estado en dos verbenas mañana y tarde disafrazados jugando con niños tanto simpaticos como asquerosos que se dedicaban a lincharnos disimuladamente con sus madres cerca... e incluso me he tirado todo el día 1 "REGALO ABRAZOS" por el centro de mi Ciudad.

Tengo por seguro de que si alguno tubiera una enfermedad terminal infecciosa y contagiosa, toda Sanlúcar habría acabado contagiada y muerta, propagada por tanto abrazo.

En cuanto a estos ultimos días, pasado mañana son los Reyes, y la asociación se moverá en la cabalgata real de todos los años. Por lo que este año, cambiaré la rutina por andar durante al menos cinco horas...

En cuanto a las festividades... Fin de Año lo pasé con mi familia, y Año Nuevo, en casa de los abuelos de Fran junto a él, en una sesión de juegos de mesa, hamburguesas, patatas, pepsi y risas a montones.

Por ultimo, la primera noche del año la he pasado con Fran... y la tercera... y vaya, creo que no hay mejor forma de empezar el año.
Estoy deseando ver la cara que pone cuando vea sus regalos.

Bueno, y no ha pasado nada más emocionante... así que... hasta otra.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Piensa en verde.

Esto me pasa por eso del autismo. Eso de generar mi propio mundo en mi subconsciente para perderme en él cuando voy con el resto de la humanidad a estado a punto de costarme la vida.

Tras pasarme la ultima hora antes del almuerzo paseando por las calles de Sanlúcar colgando carteles y repartiendo publicidad sobre la obra de mañana (Un Cuento de Navidad de Charles Dickens, entrada gratuita hasta completar aforo) decidimos disolvernos y continuar en el ensayo esta tarde.

Por lo general, siempre tengo la moto a mano, pero por una u otra, al final la moto acabó en casa de Fran, y yo en otro punto de Sanlúcar, por lo que tuve que andar. Y, mientras yo trabajaba, Fran estaba de sesión de maquillaje... no malentendáis... tiene su relación con el teatro, pero prefiero que penséis mal...

Al caso, mientras caminaba iba releyendo el panfleto de publicidad dichoso mientras en mi mente un mini-yo saltaba y danzaba sobre unicornios de colorines y pokémon rebeldes. Sin echar mucha cuenta a la calle, caminé sopesando posibilidades para la tarde, hasta que me vi golpeado con una fuerza abrumadora en el hombro y la cadera izquierda.

Caí tumbado al suelo, sorprendido e impactado pensando en qué clase de humano mutante era capaz de golpearme así y cuando me giré, pensé en un primer lugar que había sido Hulk. Luego leí las letras "Piensa en Verde..." y cual fue mi cara de horror al descubrir que estaba siendo lentamente atropellado por una furgoneta de cerveza Heinecken marcha atrás en un callejón...

Quizás ahora me parezca cómico, pero aseguro que estar tumbado en el suelo, delante de un camión enorme dando marcha atrás a punto de pasar sobre ti no es algo que uno se lo tome a la ligera. Por suerte, una viejecita amable apareció a socorrerme gritandole al camión una serie de adjetivos que lo emparentaban con un neandertal (que vaya persona para hacerlo) mientras se acercaba a mi.

Ya estoy en casa, y hace cinco o seis horas del incidente... estoy bien. Simplemente cuento con un bonito moratón en la cadera y un par de dolores que estoy calmando a base de ibuprofenos. Realmente no me ha pasado nada. Solo que ahora, cuando vea por la calle un camión verde saldré corriendo a una esquina a llorar mientras repito una y otra vez "la viejecita me protegera... la viejecita me protegera..."

...Eso de pensar en verde, en ocasiones puede resultar un peligro mortal...

Vacaciones para trabajar.

Bueno, he estado un poco ausente unos días. No porque no tuviera mucho que contar, más que nada porque mi vida ha sido un continuo vaivén de tareas relacionadas con la asociación y de festividades un tanto odiadas por mi...

Intentaré hacer un resumen breve de lo que ha sido mi vida en estos días que llevo sin entrar, más que nada para llevar un control en este caos organizado que es mi vida.

El día 23 fui tomado por inocente tres veces seguidas, lo que a la tercera vez, generó una rabieta de niño pequeño en mi, enfuruñandome todo el día y manteniendo que la Pelirroja y Culo eran unas pesadas y unas malas personas por lo que me habían hecho... aunque me duró solo el tiempo de llorar y decir "quiero a mis dos pulgas pesadas dandome la lata"...

El día 24 fue una larga (y horrible) cena en casa de mis abuelos maternos. Posteriormente, y tras una serie de catastróficas desdichas (familiares muertos, familiares descastados y perros atropellados) acabé en casa de Fran jugando al Singstar. No sé porqué me meto en estas cosas, si sé que jugando con los que jugaba iba a acabar hundido. Todos son expertos cantando comparados conmigo, que parezco una de esas hurracas otoñales que sueltan graznidos que parece que alguien las está matando lenta y dolorosamente. El resultado fue una depresión de caballo...

El día 25, por el contrario, fue una estupenda cena en casa de mis abuelos paternos al lado de mi prima mientras esperaba impaciente las doce, hora a la que había quedado de nuevo. Una bonita noche jugando a Lobos sin mayor percance que un triple asesinato generado por una bruja enrabietada, unos lobos muy asquerosos y un cazador algo olvidadizo...

El día 26 lo pasé entre niños a los que más les valdría perder las piernas. Despues de horas y horas jugando a esos juegos que preferiria haber guardado en mis recuerdos... acabé tirado en mi cama, con los pies llenos de callos y con un olor a estiercol de cerdo en plena tarde de agosto...

Increiblemente, el día 27 representa un enorme hueco oscuro en mi memoria, ya que no recuerdo nada de lo que hice.

En cuanto a ayer... ¡¡cumplí 10 bonitos meses con Fran!! Si, parece poco, pero por algo se empieza. No intentes construir un edificio por la azotea...

O como sea... La cuestión es que como se puede observar, mi vida sigue siendo un continuo pelmazo de sucesión de días que no parece tener fin. Pero en esta pelmazo de vida... estoy bastante agusto. No cuento con todo lo que querria tener. Pero si cuento con algunas personas que me hacen ameno este viaje hacía la muerte.

Filosofico y potántico a la vez...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Un Papá Noel un tanto gafe

Así es. Debido a que esta Noche Buena y esta Navidad por la noche Fran y yo la pasaremos separados, decidí hacerle un regalo de Papá Noel.

Así que el mismo Jueves, a las 9:00, subía en la moto a Fran, totalmente cegado por mi bufanda ortera (Off: Subir foto) lo mareé por toda Sanlúcar para llevarlo a tan solo dos calles más allá de su casa, dónde se encontraban el unico Cine de la zona.

Lo conduje, no sin tropezarlo con más de la mitad de los escalones (que no son pocos) hacía la sala de Cine. Allí, lo dejé en el pasillo y me acerqué rápidamente a la chica de las entradas. Le pedí dos para el Rey León en 3D... a lo que me responde un "No, lo siento, no tenemos 3D aquí". Ese detalle fue el que se le olvidó comentarme cuando, dos horas antes, me acerqué a preguntar si la película EL REY LEÓN EN 3D se emitía aquella noche... pero bueno. Fuera como fuese, compré las dos entradas y saqué el sobre para meter el ticket de vuelta y que Fran pudiera guardarlo de recuerdo... a lo que la chica, otra vez con su cara de... felicidad, me responde "La maquina no funciona chico, asi que te doy estas y tu entras en El Rey Leon"...

Así que al final, acabé sentado en la fila del fondo, con toda la sala vacía, un paquete de palomitas rancias, un Fran cegado por una bufanda marrón ortera y un par de entradas de Fuga de Cerebros 2. Es genial cuando sientes que tus planes salen tal y como esperas...

Pero bueno, lo cierto es que nada más empezar la película comenzó a lloriquear cual niño pequeño viendo la muerte de la madre de Bambi, o en este caso, la de Mufasa. Arramblamos con el paquete de palomitas frío y rancio y entre besos y comentarios sobre la película, terminamos de verla.

Un regalo que no salió del todo bien... pero que aún así, gustó. Creo.

No es hora de madurar...

¿Cómo definir esa sensación? Esa que nos embarga cuando realizamos una acción que siempre vimos realizar a los mayores y hasta el día de hoy, no lo hacemos nosotros... Yo la defino ridícula. Ayer tuve que ir a por el regalo de Fran, pero el dinero que llevaba ahorrando para su regalo, lo había ido administrando mi madre en mi cuenta del banco...

Ayer tuve que ir a sacarlos. Y como no me fiaba de ir solo, arrastré a Culo tras de mi. Al llegar frente al cajero, una chica de quince superpijapedorraosea y un tío desaliñado de diecinueve años, despeinado, en vaqueros grandes, y con bufanda desentonando como su sudadera negra, comenzó la odisea.

En principio intenté meter la tarjeta con plástico, a lo que Culo, haciéndose la sabionda, me la quitó de las manos y tras sacarla de la funda... comenzó a luchar por introducir la tarjeta en una franja verde que anunciaba que la ranura estaba... un poco más abajo.

Volví a retomar el poder yo e introduje la tarjeta, tras lo que en la pantalla apareció un "INTRODUZCA SU CÓDIGO" y luché y luché contra la pantalla, apretando los dedos contra ella. Pero de nuevo, resultó que la pantalla no era táctil... y había que pulsar los botones en el teclado numérico que venia más abajo.

Y todo esto con la intención de ir luego al Centro Comercial a comprarle el regalo a Fran. Una vez comprado el regalo, observé otro que me interesaba, a lo que le digo a Culo. "Oye, tendremos que volver a sacar dinero" y a lo que, abriendo los ojos, me mira "¿Y por qué no pagas con tarjeta?"... Yo, con mi gran mentalidad y mi alto coeficiente intelectual, pregunto "Ah, ¿eso se puede?" Durante al menos media hora, Culo estuvo pasando de mi por toda la tienda, ignorándome.

¿Y que iba a saber yo que se podía pagar con una tarjeta? Tarjeta de crédito y tarjeta del banco a mi me suenan tan distinto que pensé que no serian lo mismo.

Si, desde hoy, sigo pensando que no es mi hora de madurar, no...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Moriré de sedentario...

No sabía que el cuerpo humano pudiera pasarse desde las 10 de la mañana hasta las 10 de ese mismo día por la noche sentado en una silla con una almohadilla que no supera los cinco centimetros de altura y que está más dura que la propia madera.

Pero ese no es el caso. Llevo todo el asqueroso día como uno de esos perezosos, frente al ordenador, tecleando y tecleando aquí allá sin saber muy bien que hacer con mi vida. A ultimas horas de la noche, he terminado de pasarme el Hack-Rom que me descargué hace 4 días y ahora vuelvo a empezar la Edición Negra (quefrikisoy-maemia xD).

Pero bueno, mañana ya es Jueves, Fran se baja de Sevilla y yo seré feliz. Eso si por la mañana me da tiempo a hacer las compras navideñas con Culo. Que lo dudo. Por lo que pasaré unas jodidas navidades escabullendome buscando un momento para ir a comprarle el regalo a Fran.

Sinceramente, las Navidades son una epoca que no me gustan mucho. Soy materialista, si, por lo consiguiente adoro los regalos de Navidad. Y también adoro ver la cara de lelos que se les queda a la gente cuando les regalo algo que querian o que le gusta.

Aunque, claro... mi cara al desenvolver el año pasado unas zapatillas Converse All Star nuevas tuvo que ser igualita a la de Bob Esponja cuando se ilusiona. Fran se empeña en que mi cara cuando me regalan algo es buenisima... Supongo que debe ser una mezcla entre la cara de Gollum y la de la esponja amarilla para que le guste tanto... siendo tan friki...

Lo sorprendente es la tranquilidad con la que me he tomado estas Navidades. Si a Fran no le da mañana un ataque psicótico y me deja, serán las primeras Navidades que pasaré en pareja. Si, ahora es cuando me pongo cariñoso y parezco recién salido del Bosque de los 100 Acres junto a Winnie The Pooh...

Me voy, antes de empezar a delirar...

martes, 20 de diciembre de 2011

Prontos de vampirismo...

De lo que se siembra, se recoge. Nunca mejor dicho. Me duele la mejilla izquierda, y la derecha... eso de los bocados realmente duele.

Uno de mis pequeños traumas personales son los zombis. Esas criaturas muertas o infectadas que se convierten en depredadores y lo unico que saben es arrancar yugulares. Y hoy, me he sentido una de esas inofensivas y pobres presas atrapadas entre un grupo de tres chicas carnivoras intentando arrancarme la cara de cuajo.

Lo cierto es que, si yo no fuera tan impulsivo y tan constante en mi dosis de bocados a Culo, a la Pelirroja, y algunas amigas más... no me habría visto envuelto en una emboscada en el sofá de la casa de Fran en el que he sido asaltado por Culo y por Vicky, con intención de marcarme sus preciosas dentaduras de Trident Sense en las mejillas.

Lo cierto es que lo más preocupante para mi en ese momento no era el dolor que sufría mi resentida cara barbuda (de una semana), sino en porqué mi mala suerte me había otorgado una dentadura tan jodidamente irregular... lamalasuertemepersigue... pero bueno. Ahora estoy en casa, cenando pizza casera con dolor de mejillas y una envidia sana hacia los dientes impecables de Culo.

Quizás si me harto de comer azúcar, mis dientes se caigan y mi madre me pague una de esas bonitas dentaduras blancas... pero pensando en que no tenemos dinero ni para ir a la zona naranja del Alcampo... creo que será mejor mantener impecables los pocos dientes que tengo hasta el día de mi jubilación, que a este paso, se la darán a mis hijos tras llevar fallecido un buen tiempo.

En serio... eso de los bocados duele. Voy a pensarme si seguir mordiendo a la gente. Me ha costado volver a tener sensibilidad en las mejillas despues de lo de esta tarde... par de brutas.

La bestia y la bestia...

¿Como definirlo? Realmente estaba algo aburrido hoy. Tras despertarme por completo envuelto en una vagueza extraordinaria, me he tirado el día sentado delante del ordenador a dos manos, una para el teclado y otra para comer. Siempre doy gracias a mi metabolismo por no mostrar las grandes cantidades de chocolate que me como a lo largo del día.

Emocionante... no ha pasado nada realmente. Un día más hablaba via Tuenti con Fran, algo muy normal. La burrada que me ha dicho hoy ha sido "tengo ganas de darte besitos... y de pegarnos una paliza en el sofa con uno de mis ataques de locura" tras lo cual, se ha reido. Luego me comentó que era una bestia, y yo, ofendido, le salté que siempre me toca ser la tonta del cuento, siendo esta vez Bella. Fran, sin consternaciones, me ha comentado que lo nuestro es un cuento muy raro, que se llama La Bestia y la Bestia. Un cuento gay. No he tenido más remedio que reirme. Me resulta difícil imaginarme a dos "Bestia" como los de la pelicula dandose cariñitos a base de arañazos y mordiscos.

En definitiva, la conclusión final que he sacado de todo esto es que... siempre me tira encima los papeles absurdos de los cuentos, entre SpiderMan y Bella, mi repertorio de similitudes empieza a se run tanto abstracto.

Voy cerrando ya, que esta tarde tengo un par de asuntos importantes. Espero sacar algo que contar, sino... 

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Qué hago con mi vida?

Acabo de perder contra Helio, el líder del Equipo Galaxia, y me ha dado una rabieta. Si, tengo una vena que me hace ser un jodidofrikidemierda en ciertas ocasiones. O eso pienso. No sé por qué me gusta tanto jugar a pokémon. No sé ni porqué sigo jugando con la misma ilusión. Si me parara a buscar una respuesta quizás fuera por lo que me hace sentir. Jugar a pokémon me envuelve en una burbuja que cierra mis sentidos, y consigue que mi subconsciente vuele a mi infancia, dónde todo es más bonito.

Realmente ahora mismo no sé que hacer con mi vida. Estoy estudiando algo que no tiene sentido... por lo pronto quiero presentarme a la ESAD. Pero no sé ni como se lo tomarán mis padres. A lo mejor tengo que salir huyendo del país con los 1600 euros que tengo guardados para la Universidad. Y realmente, la idea de quedarme tan solo en Sevilla no es una idea, con todas las de la ley, que me agrade. Es cierto que tendré a Fran más cerca todos lo´s días laborales, y... bueno, no hay más pros.

Pero la idea de irme a Madrid es bastante jugosa. Aunque solo sea un año. Continuamente conozco gente que se fue a Madrid y le cambió la forma de ser, de ver, de saber... y muchos me aconsejan que lo hagan, aunque luego me arrepienta. Pero... ¿cómo lo hago?

Tengo solo diecinueve años, y no más lejos de tener principios del Síndrome de Peter Pan, me veo incapaz de moverme por mi mismo. De tomar decisiones decisivas. Pero a la vez la idea de seguir habitando en mi lecho familiar tampoco es de mi agrado.

En definitiva... ¿que hago con mi vida?

El destrozamitos...

Estaba divagando un poco sobre porqué empecé este Blog, y digo "coño, ¿por qué no?". Lo cierto es que como aún no encuentro oportuno crear una nueva entrada con cosas que me hayan pasado recientemente, he decidido que mientras, y cuando me venga en gana, relataré alguna que otra tonteria de mis recuerdos...

Era obvio que no me iba a olvidar de las circunstancias más vergonzosas de mi vida, pero ahí viene una que, ojala, pudiera olvidar...

Hace poco se celebró aquí, en Sanlúcar, un Salón Manga, el III de esta ciudad, para ser exactos. Y yo, como buen y asqueroso friki que soy (realmente soy un conjunto de "razas" urbanas... bueno, que carajo, soy un ser aún imposible de encasillar en ningún tipo de tribu urbana... soy yo) asistí al evento. Era sabado, y fui acompañado de Culo (Nombre: Alba, Estatus: Amiga y sobrina postiza, Preferencias: Un chocolate calentito y a la cama...) ya que durante aquél ensayo (de Teatro, de mi asociación, me refiero) yo pintaba realmente poco, ya que mi personaje en la futura obra Un Cuento de Navidad, no bailaba. Y aquél ensayo era de coreo, así que decidí tomarme aquella tarde junto a Culo para ir a ver a una amiga bailar eso que bailan los frikis, Para-Para.

Hasta ahí, todo bien. El día estaba encapotado, así que tras aparcar, guardar mi casco dentro de la moto y el que llevaba Culo, que era de Fran, que perteneció a... una persona poco grata para mi, dejarlo escondido en un callejón vacío, entramos al Salón.

El exterior estaba completamente vacío, debido a la constante amenaza de lluvia. Yo llevaba mi chaqueta de cuero engrosada por una sudadera y un par de camisetas debajo, y mi llavero supermegachupitodoguayremolón en el bolsillo. Culo, por su parte, llevaba su largo chaquetón y un paraguas, a mi vista, de un color morado muy apagado.

Nos dirigimos al gimnasio del Instituto, dónde estaban las tiendas y el escenario, y nos dedicamos a contemplar como algunos jóvenes bailaban convulsivamente sobre el escenario en señal de alguna de sus rebeldías familiares... bueno, a lo que vamos. Me paseo por las tiendas esperando a que nuestra amiga le toque bailar. A una de estas, encuentro un objeto muy preciado y con mucho significado, pero esa es otra historia.

Tras una hora y media dando vueltas hasta acabar de música japonesa y frikis hasta los mismísimos... Olga, nuestra amiga, baila. Y lo hace genial, no entiendo de Para-Para, pero me encanta su estilo de baile. Con su rabo de gato (espero que falso) colgando de su vaquero corto. Y es más, ¡gana! Al fin baja del escenario con su premio, la felicitamos y decididos a marcharnos, yo con intención de volver junto a Fran, nos dirigimos a la puerta. Nos encontramos conque está lloviendo. Culo me mira sonriente "al final el paraguas nos va a servir". Como yo soy mucho más alto que ella, lo tomo de sus manos y lo abro para cubrirnos a los dos.

Al salir del gimnasio, veo a una panda de frikis bajo la poca agua que chispea que me miran con una mirada, quizás pensando que son Mazinger Z y pueden fulminarme con una mirada de rayos X o algo por el estilo.

Paso de ellos, y con Culo a su bola, caminamos por el cesped del instituto hacía la salida. En la puerta hay una gran aglomeración, y resulta que la puerta, automatica, se ha cerrado y nadie tiene las llaves. Decidimos volvernos en busca de algún responsable que pueda abrirnos, y pasamos junto a un grupo de chicas que nos miran y se rien.

Cada vez más extrañado, volvemos al gimnasio y entro en el edificio con el paraguas abierto. No soy supersticioso, pero cuando veo más de una docena de miradas puestas en nuestros pasos... pienso en si quizás pisé una plasta de perro y el olor ha llegado hasta todos esos frikis. Pero no, mis Converse están limpias e impecables.

Abandonamos el gimnasio, Culo parece tranquila, mientras que yo no paro de contemplar si tengo algo mal... pero no sé el qué. Por fin llegamos a la puerta, con un grupo de tres frikis a nuestras espaldas riendose. Sin contar un sinfín de miradas incredulas a nuestro paso.

Ya en la moto, habiendo recuperado el casco del Cabezón, me decido a cerrar el paraguas. Estiro la mano, agarró el "clik!" del paraguas y lo atraigo para cerrarlo, cuando observo la intensa mirada de una imagen en el paraguas. Y tras mirarlo un par de veces, no me lo creo.

Culo, a mi lado, se cuestionaba mi salud mental, pero yo no paraba de gritar alterado y dar patadas a la moto nervioso perdido. "¡Un paraguas de Edward Cullen!", "¡Me he paseado por un Salón Manga con un paraguas de Edward Cullen!". En efecto, este vampiro (alias: bola de cristal de discoteca) no es un personaje muy aclamado por los frikis, y la presencia de un joven ataviado con algo más que una camiseta de Green Day portando (luciendo, más bien) un paraguas de la Saga Twilight era objetivo de burlas, risas y desprecio.

Hoy, semanas despues, no me explico como he sobrevivido a ese momento. Y realmente, no sé como no he tenido que fugarme de la ciudad perseguido por docenas de frikis maldiciendo a aquél que osa portar articulos provenientes de uno de los destrozamitos del siglo XXI.

Quizás a los lectores de esta entrada no les haga gracia, pero, ¿quereis saber algo? A mi tampoco me la hizo en su momento. Ni ahora. Es más, cada vez que Culo lo recuerda, se parte, mientras que yo sufro una intensa pigmentación del rojo en mi cara...

Una anecdota interesante... al menos para mi.